Entendiendo la pandemia

Hay que achatar la curva… ¿qué curva?

El sistema de salud tiene un límite para dar respuesta ante la pandemia. ¿Cuál es ese límite y cómo sabemos si estamos cerca o no? ¿Cuál de todos los números tengo que mirar para entender esto?
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Escuchamos todo el tiempo que hay una curva que tenemos que achatar, pero en esta pandemia hay muchas curvas distintas. ¿A qué curva nos estamos refiriendo?

Todo sistema de salud tiene una cierta capacidad que en esta pandemia está marcada, sobre todo, por la cantidad de camas disponibles (especialmente las camas de terapia intensiva o UTI). Por ejemplo, el número total de camas de UTI es el que vemos en este gráfico.

También hay otros factores a tener en cuenta como la cantidad de profesionales de la salud, distribución de los recursos, medicamentos, etc.

Esta capacidad límite queda representada en el gráfico como un techo que nuestra curva nunca tiene que superar.

Este techo puede modificarse con el tiempo si se adquieren respiradores, se montan nuevos hospitales, etc. Esto es lo que sucedió en nuestro país cuando se aumentaron las camas de UTI durante los primeros meses del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio.

Por otro lado, está la curva que estamos acostumbrados a ver en todos lados, y que no parece muy aplanada. Representa el número de casos confirmados acumulado en el tiempo, es decir que muestra todas las personas que alguna vez tuvieron testeo positivo. Pero ...

… sabemos que algunas de esas personas ya están recuperadas y otras fallecieron. Estas ya no ocuparán camas de hospitales ni necesitarán respiradores (y además ya no transmiten el virus).

Las que quedan son las personas que tienen COVID-19 en el presente: los casos activos.

Los casos activos son los que necesitan o pueden llegar a necesitar camas de algún hospital (y aún siguen contagiando). Una parte muy pequeña de esos casos activos (1 -2%) requerirán un respirador.

Mirando la curva del número total de casos perdés la distinción entre los grupos: los casos activos por un lado, y los recuperados + fallecidos por el otro.

Entonces, si las personas que ya están curadas o fallecieron no van a usar camas, y si el número de camas marca el límite del sistema de salud, el número de casos activos debe estar siempre debajo de las camas totales. Por eso, la curva que queremos achatar es en realidad la de los casos activos (que te mostramos acá).

Y más crítico aún es que los casos activos internados en UTI estén por debajo de la línea de camas disponibles de UTI.

Este es el escenario a nivel nacional. Si hay brotes locales, el techo es el número de cama UTI de ese lugar. Y por eso, la situación en cada lugar puede ser distinta.

Para nuestro sistema de salud, o el de cualquier otro país, es muy importante que la curva se achate lo más posible para que nunca llegue a su límite.

Basándonos en la experiencia de otros países, mirá lo que probablemente habría ocurrido si no se hubiesen tomado medidas de contención/mitigación.
Image of Yaktocat

Achatar la curva implica que, además de tener un pico más bajo, tengamos un pico más tardío.

Eso nos da más tiempo para mejorar los servicios de salud (comprar más respiradores, por ejemplo) e implementar políticas como el rastreo de contactos. Pero también hace que la evolución de la pandemia se alargue en el tiempo.

Entender la evolución de la pandemia y qué efecto tienen las medidas nos ayuda a decidir qué camino tomar.

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