Entendiendo la pandemia

¿Da igual hacer muchos o pocos testeos?

El porcentaje de testeos con resultado positivo para COVID-19 es uno de los indicadores a mirar durante la evolución de la pandemia. ¿Qué nos dice ese número y cómo sabemos si estamos haciendo los suficientes?
Compartir:

Los testeos son una parte clave en el seguimiento de la pandemia. Esa "foto" que obtenemos al testear es una parte de la realidad. Y depende de dónde y cómo tomemos esa foto.

Imaginemos que en una determinada población definimos los “casos sospechosos” para COVID-19: aquellas personas que presentan ciertos síntomas.

Ante la dificultad de testear a toda la población repetidas veces en el tiempo, una estrategia de testeo podría implicar encontrar a todos los casos sospechosos (buscarlos activamente o promover que contacten al sistema de salud) y testearlos.

De esas personas que testeamos (las que están dentro del círculo con línea punteada), algunas dan positivo para COVID-19 y otras no.

La relación entre la cantidad de resultados positivos y el número total de testeos es el índice de positividad. Por ejemplo, acá se testea a todo el universo de casos sospechosos y encontramos que de cada personas, dieron positivo. Esto se traduce en un índice de positividad del .

Atención. Como ya sabemos, hay seguramente muchos casos de personas que también tienen COVID-19 pero que, al no tener síntomas y no ser identificados como casos sospechosos, no las estamos testeando. Estos son los famosos “casos asintomáticos”.

¿Qué pasa si cambiamos la definición de caso sospechoso para incluir más síntomas? Es decir, si agrandamos el universo que consideramos “prioritario” en la estrategia de testeo.

Deberán hacerse más testeos (de nuevo, el círculo de línea punteada también creció), lo que posiblemente disminuya el índice de positividad, al estar considerando otros casos con menos probabilidad de tener COVID-19.

Aquí asumimos nuevamente que tenemos la capacidad de testear a todos los que consideremos caso sospechoso.

¿Qué pasa si tenemos una definición amplia de caso sospechoso pero no podemos testearlos a todos? Podría ser por ejemplo por falta de disponibilidad de kits de testeo o porque esas personas no acceden al sistema de salud (el círculo de línea punteada ahora se achica).

En la práctica, vamos a tener que elegir a quién testear.

Si eligiéramos al azar entre los casos sospechosos, el índice de positividad no debería cambiar (en términos de probabilidad).

Sin embargo, lo que sucede es que se decide priorizar a quienes tienen una probabilidad mayor de estar contagiados, como trabajadores de la salud o pacientes internados y, por lo tanto, el índice de positividad probablemente será alto.

Una de las formas que sugiere la OMS para lograr el control de la pandemia es que la estrategia de testeo tenga una definición abarcativa de “caso sospechoso” que se combine con el rastreo activo de contactos para lograr testear a la mayor cantidad posible de casos sospechosos.

En este gráfico, vemos la cantidad de testeos y casos confirmados para cada día en Argentina.

Bajo las premisas antes mencionadas, la OMS recomienda que el índice de positividad sea menor al 5%.

En Argentina, el índice promedio de la última semana es de , aunque es importante destacar que no siempre ni en todas las jurisdicciones se cumplieron las sugerencias de la OMS.

Debemos tener en cuenta también que el número de testeos usado para calcular la positividad podría incluir testeos para altas de pacientes o no estar considerando todos los negativos, por lo que el índice podría estar subestimado o sobreestimado de acuerdo a cuál sea el caso.

La estrategia de testeos para confirmar casos de COVID-19 es muy importante como forma de contención de la pandemia. Ante la escasez de recursos, lo importante no es simplemente hacer la mayor cantidad de testeos, sino también hacerlos de forma eficiente: usar los recursos disponibles para obtener la mejor información posible para tomar ciertas decisiones, como aislar a las personas, rastrear sus contactos, implementar nuevas restricciones o flexibilizarlas.

El índice de positividad depende de esta estrategia. Así, por ejemplo, el índice de positividad nacional no expresa las diferentes estrategias de testeo que se están implementando en cada provincia ni las diferencias que puede haber entre ciudades, más allá de las recomendaciones y lineamientos generales del Ministerio de Salud de la Nación.

Compartir: