Entendiendo la pandemia

¿Es esperable que cada día haya récord de contagios?

El modo en que se propaga una enfermedad infecciosa como COVID-19 hace que nuestra intuición choque de frente con los datos. ¿Récord de casos diarios significa que estamos mal? Sí… y no.
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Varias veces por semana encontramos en las noticias el anuncio de cada nuevo récord de casos diarios, rompiendo el récord de los días anteriores. La pregunta surge inmediatamente: ¿significa que estamos peor?

Dado que se trata de una pandemia, te proponemos cambiar de pregunta: ¿es esperable quebrar el récord cada día?

Para entender, arranquemos con estos dos ejemplos más simples.

¿Qué pasa con el número total de personas que se han prestado un libro o que han contraído la enfermedad? En ambos casos crece, pero los resultados son diferentes porque los mecanismos son diferentes.

En el caso del libro prestado, es imposible prestarlo a más de una persona al mismo tiempo y entonces el número de personas crece de a uno.

En el caso de esta enfermedad imaginaria, cada persona puede transmitirla involuntariamente a otras dos personas, y cada una de estas a su vez a otras dos, y así sucesivamente. El número de personas con la enfermedad crece mucho más rápido: se dice que crece de forma geométrica o exponencial.

¿Qué pasa con el número de personas nuevas cada día? El ejemplo de la enfermedad no solo crece más rápido que el libro prestado, sino que además crece cada vez más rápido: el número de casos nuevos es cada día mayor que el día anterior.

La dinámica del libro prestado suma un número fijo de personas nuevas en cada día.

En cambio, la propagación de la enfermedad multiplica el número de casos nuevos en cada día (en este ejemplo simplificado se multiplica por dos).

Fijate que, sin importar cuántos casos haya, la enfermedad tarda lo mismo en duplicar de 1 a 2 casos (un día) que en duplicar de 4 a 8 (un día). En este ejemplo muy simple el tiempo de duplicación es de un día.

Y si tratamos de evitar los contagios… ¿cambia algo?

Evitar o reducir el número de contagios es el objetivo de las medidas de mitigación/contención: que la chance de contagiarse sea menor. Pero no es tan fácil...

Si las medidas no logran reducir lo suficiente la tasa de contagio, el número de casos nuevos seguirá aumentando día a día.

Y a esto hay que agregarle que los efectos de cualquier medida tardan muchos días en verse, por ejemplo, por el tiempo que hay entre el momento del contagio y la aparición de síntomas o la detección por test.

Entonces, durante las etapas iniciales de una pandemia es esperable que rompamos cada día el récord de casos nuevos (más allá de fluctuaciones normales como las que vemos en los datos reales).

Y no solo eso. Además es esperable romperlo inclusive en presencia de medidas de mitigación/contención, aunque quizás con un ritmo menor.

La novedad debería ser, en todo caso, que durante varios días no se haya roto el récord, lo que podría apuntar al éxito de las medidas.

Esta pandemia, como todos los fenómenos con crecimiento exponencial, desafía nuestra intuición. Entender cómo funciona y cuál es el patrón que la gobierna nos ayuda a prestar atención a lo importante y tomar mejores decisiones en función de eso.

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